Las nuevas tecnologías han revolucionado el mundo de la psicología. Esto permite que puedas disfrutar de los servicios de una psicóloga sin moverte del sofá, ¿no es fantástico?

Puedes encontrar diferentes opciones de terapia:



¿Tienes un problema y no sabes cómo solucionarlo?


Puedes salvar este obstáculo con la terapia online:

No tienes que limitarte a los psicólogos que están cerca de ti. Puedes trabajar con el profesional que tú quieras estés donde estés. En mi caso, sabes que la persona con la que estás tratando no es un psicólogo anónimo contratado por una empresa y del que no sabes nada acerca de su cualificación, profesionalidad ni experiencia.

Ahorra en tiempo. Si no tienes tiempo o no te apetece salir, puedes hablar conmigo, desde tu casa y sin peinar, a la hora que ambos fijemos. También puedes concertar tu cita los sábados. Gran flexibilidad horaria para hacerte la vida más cómoda.

Ahorra en dinero. Las sesiones de terapia online son mucho más baratas que acudir a una cita en una consulta presencial, a la vez que obtienes los beneficios de un psicólogo real. Que no sea el dinero el que te limite.

Anonimato. Simplemente necesitas una dirección de correo electrónico y un teléfono de contacto. A muchas personas les hace impresión acudir a un psicólogo por primera vez, la terapia online salta esta barrera al facilitar el anonimato. Eso nos permitirá centrarnos en tus verdaderos problemas de inmediato.

No te hace falta ordenador ni internet. ¿Pero esto no era una terapia online? Puedes tener tu sesión aunque no tengas ordenador, ya que a través de tu teléfono podrás disfrutar de todos los servicios. ¿No tienes internet? Puedes elegir entre la llamada telefónica o disfrutar de un fantástico café mientras te conectas al WIFI de una cafetería.


Prueba a ver si hay hueco libre en este momento y consulta sobre eso que te preocupa ahora mismo.

¿EN QUÉ PUEDO AYUDARTE?

Llámame al 633 145 415