¿Todas tus relaciones de pareja acaban igual?

¿En qué se parecen todas tus relaciones? ¿Has tenido relaciones de pareja similares con diferentes personas? Lee más aquí.

¿Has tenido relaciones de pareja similares con diferentes personas? ¿Parece que tienes un patrón repetitivo en todas tus relaciones? Si ha sido así, sigue leyendo porque esto podría interesarte.


Hay muchísimas personas que se quejan de su mala suerte en temas de amor. Es relativamente fácil hacer esto. Echarle la culpa a otros y decir que el mundo es injusto, pero ¿realmente nos hemos parado a analizar que sucede en nuestra vida? ¿Puede que el problema no sean mis parejas sino yo?


Con esto no quiero decir que la persona tenga un “defecto” ni nada por el estilo, sino que es posible que haya estado comportándose de la misma forma en todas sus relaciones y… como bien dicen “si quieres resultados distintos, no actúes siempre de la misma forma”.


Al examinar en profundidad cómo ha sido la dinámica de nuestras relaciones cabe la posibilidad de que encontremos ciertos patrones de comportamiento que se repiten una y otra vez de una pareja a otra (a pesar de que a simple vista nuestros distintos compañer@s sean muy diferentes entre sí).


¿A qué patrones de comportamiento me refiero? 


Algunas de estas dinámicas son ser el/la que siempre es dejado, el/la que siempre cede, te enfadan las mismas cosas de tu pareja actual que de tu pareja anterior, etc.
¿eres el que siempre es dejad@? ¿el/la que siempre cede?


Si te interesa ver qué tipo de cosas pueden estar marcando tus relaciones, a continuación vamos a analizar paso a paso cuáles pueden ser algunas de las cosas que influyan en tus relaciones. La primera, cabe la pena pararte a pensar y preguntarte:


1. ¿Eliges siempre al mismo tipo de persona como pareja?


Párate a analizar si este puede ser tu caso, ya que esto suele ser algo mucho más común de lo que pensamos. Hay muchas personas que dicen que han tenido relaciones con personas que no se parecían en nada, bien, esto puede ser así. Pero, fuera de puntos superficiales, ¿podrías encontrar algún punto en común que tuviesen todas estas personas?


Además de esto, puede ser interesante que sepas que de forma inconsciente nos sentimos atraídos por ciertas personas y no por otras. No hablo del físico solamente, sino de actitudes y comportamientos que percibimos acerca de cómo es esa persona.

Por regla general, estas personas presentan patrones de conductas (a veces también rasgos físicos) similares a los de personas que nos rodean, como nuestra familia o relaciones sentimentales pasadas. Por ejempo, hay gente que se sienten atraída por personas que aparentan seguridad, otros prefieren a aquellos que muestran timidez, etc”.


En general, nos sentimos “cómodos” con estas personas porque su carácter nos resulta familiar (que sea familiar no quiere decir que sea beneficioso para nosotros, sino simplemente que nos atrae porque nos resulta conocido). Esto explica como una mujer que siente atracción por los hombres “malotes” al terminar con uno de esos hombres que tanto la hizo sufrir empieza a salir con otro hombre similar.


Párate a pensar si este es tu caso, tanto si lo es como si no, sigue leyendo porque lo que viene a continuación puede servirte.

2. ¿Actúas siempre de la misma forma?


Al enamorarnos de una persona parecida a nuestra primera pareja es fácil que se repitan los mismos conflictos que ya te sucedieron anteriormente en esta nueva relación, puesto que ambos tenderéis a utilizar las mismas estrategias y conductas.


Para aquellos que escogen un tipo de persona diferente como pareja, tampoco están a salvo de volver a cometer los mismos errores. ¿Por qué?


Porque las personas nos movemos por nuestros intereses, miedos, inseguridades, carencias, etc. Todas estas cosas las llevamos con nosotros allá a donde vamos y, por supuesto, se vienen con nosotros a la hora de mantener una relación de pareja.
¿Te ves reflejad@ en alguno de estos puntos? ¿Crees que esta vez podrías empezar de forma diferente?


Si es así, párate a reflexionar sobre las siguientes cuestiones:

1. ¿Cómo sería para ti una relación ideal?

En primer lugar, piensa cómo es el tipo de relación que quieres ¿Ya lo tienes?


Una vez tengas identificadas tus expectativas acerca de cómo sería esta relación ideal, piensa si con la forma de comportarse de esa persona que estás conociendo podrías tener eso que deseas. Si crees que no es así, te convendría revisar si quieres seguir viendo a esa persona antes de que te enganches y sea demasiado tarde.


2. ¿Desde el minuto 1 se comporta de acuerdo con lo que tú esperas de la relación?


Has reflexionado acerca de cómo quieres que se comporte esa persona. Bien, ahora piensa si la persona que estás conociendo se adapta a esa fantasía. Si no es así, siento decirte que es muy complicado que cambie de la noche a la mañana.


3. ¿Qué es lo que más miedo te da cuando estás en una relación?


Estos miedos pueden generarse por experiencias anteriores nuestras, vivencias con nuestra familia, nuestra autoestima, etc. Y, por supuesto, pueden condicionarnos a la hora de actuar con nuestra pareja. Por esta razón, es importante pararse a analizar esto y conocerse a uno mismo antes de transferir nuestros miedos e inseguridades a nuestra relación de pareja.


4. ¿En qué se parecen todas tus relaciones? ¿Siempre tenías el mismo rol en cada una de ellas?


Es muy común que la persona adopte un mismo rol en todas sus relaciones de pareja, por ejemplo, ser siempre el que es dejado, el que quiere continuar con la relación, el que quiere ayudar y apoyar al otro, etc. Analiza esto porque es muy importante. Puede que sea el punto clave que debes cambiar ya.


5. ¿Qué es lo que más te molesta de tu pareja?


Responder a esta pregunta te puede ayudar a conocerte mejor a ti mismo. ¿Qué es lo que más te irrita? ¿Por qué te molesta tanto? ¿Qué te puede decir esos sentimientos que tienes cuando te enfadas con tu pareja sobre ti?


6. Busca un tipo de persona diferente


Aunque te sientas atraído por ciertas personas, no te cierres a conocer a otra gente sólo porque de primeras no encaje en tu prototipo. Puedes estar perdiéndote muchas cosas que no conoces.

7. No dejes que tu felicidad dependa de otra persona


No bases toda tu vida en esa persona. Sostener una casa con un solo pilar puede ser tremendamente peligroso ya que si éste se cae, perdemos nuestra casa entera. En cambio, si tenemos muchos pilares que nos sirven de apoyo, es posible que suframos daños si uno se cae, pero no que se derrumbe entera la casa.

Lo mismo sucede con la vida de una persona: centrarnos sólo en nuestra relación de pareja y dejar de lado todo lo demás nos lleva a depender y tocar fondo con poco que nuestras expectativas sobre la relación se vean quebradas.


Espero que este post te haya servido de ayuda y buena suerte con esa nueva relación.


Psicóloga Online | Psicóloga Sandra Bernal



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