No llego al orgasmo, ¿Qué me pasa?

Si quieres descubrir por qué no llegas al orgasmo y las soluciones que tienes para ello, sigue leyendo aquí.

Lo cierto es que son muchas las mujeres a las que les cuesta llegar al orgasmo, sobre todo a las más jóvenes. Sin embargo, en ocasiones este problema se cronifica, llegando incluso algunas mujeres a afirmar que no han sentido ningún orgasmo. ¿Qué hacer entonces?

 

Realmente, puede ser necesaria una evaluación minuciosa por parte de un profesional, psicólogo o sexólogo, porque puede haber causas psicológicas detrás o, simplemente, no seguir los pasos correctos a la hora de mantener relaciones. Sin embargo, algunas de las claves podrás encontrarlas aquí.

 

En primer lugar, ¿qué crees que está influyendo en ti? Algunos de los factores más comunes son:

 

-La educación. Las personas que han sufrido una educación estricta y represiva, muchas veces ligado a la religión, pueden tener dificultades a la hora de experimentar su sexualidad. La culpa o los sentimientos negativos suelen hacer acto de presencia en estas situaciones, lo que impide disfrutar libremente.

 

-La presión por llegar al orgasmo. Como si ese fuese el único fin de la relación sexual. Esta misma presión, bien por parte de la mujer, bien por parte de su pareja, puede ser contraproducente e impide disfrutar de las relaciones.

 

-Factores emocionales: Pueden ser conflictos con la pareja, o en cualquier otro ámbito realmente. Los factores emocionales pueden llegar a colarse en el dormitorio, reduciendo la excitación y, por consecuencia, la llegada al orgasmo o que cueste más conseguirlo.

 

-Experiencias pasadas traumáticas. Las mujeres que han sido víctimas de abusos sexuales pueden re-experimentar el trauma a la hora de mantener relaciones sexuales, lo que lleva a producir disfunciones sexuales de todo tipo, incluida la anorgasmia, claro está.

 

Entonces, ¿tiene solución la anorgasmia femenina? La respuesta es sí, rotundo.

 

Aunque el tratamiento también dependerá de que tipo de causa hay detrás de todo, con psicoeducación, técnicas de desensibilización, etc, según sea lo más adecuado.

 

Es muy frecuente introducir técnicas de relajación y ejercicios como los de Kegel, aunque lo más importante es el entrenamiento en autoestimulación. Es decir, que la mujer realice ejercicios masturbatorios con los que pueda autoexplorarse, totalmente en solitario, antes de introducir a la pareja.

 

En cualquier caso, si necesitas una ayuda más detallada, puedes acudir a mi consulta en Valencia o mediante mis servicios online.


Imagen recuperada de pexel.com



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